- Municipios, Opinión

13 de Agosto de 1521. Parte 2.

Spread the love

Tiempo de lectura aprox: 4 minutos, 17 segundos

“La palabra es una gran dominadora, que, con un cuerpo pequeñísimo e invisible,realiza obras por demás divinas. Es decir, el lenguaje es tan poderoso que con una palabra más pequeña que una mosca, esto es con un “Sí” o un “No”, puede construir reinos y desatar guerras.”-Historia de la filosofía del lenguaje; -pág 13; Mauricio Beuchot. Edit. F.C.E.-

Esa tarde pues fue llevado Cuauhtémoc ante el Malinche; así llamaban a Hernán Cortés. Y presente estaban los traductores doña Marina y Jerónimo de Aguilar – Bernal Díaz del Castillo, así lo escribe -. Malinalli, Malina, Marina, Malintzin, Malinche… Con estos nombres llegaron ha llamarla; ella nació en un pueblo cercano al actual puerto de Coatzacoalcos. Dicen que ella desciende de buen linaje por su padre, sólo que él al fallecer, cuentan que fue raptada separándose de su madre, que vivía con otro hombre. Razón que andando el tiempo; su cercanía con Cortés, ella se convierte en una mujer poderosa y al volver a ver a su madre cuando por ahí llegó; no le dio muestra de aprecio; estaba resentida con ella. Su lengua materna tal vez sea el náhuatl, sólo que hablaba también la lengua maya. Por ser poseedora de 2 lenguas nativas se convierte en una mujer indispensable, básica, poderosa en la derrota de Tenochtitlan. Ella fue un regalo ha Cortés, junto con otras 20 mujeres que el señor de Potonchán de Tabasco le obsequiara; después que éste lo venciera. Como un pacto cordial entre vencedor y vencido. Sólo que Malina destacaba en este grupo de mujeres por su gran esbeltez y belleza. Porqué Malina? Porque en el idioma náhuatl no tiene el fonema r – según un día le oí decir al maestro Arrigo Coen -1913- 2007- ; fue mi maestro en lingüística-. Pues bien mis amables amigos lectores. Doña Marina dicen que nació en 1500, y vivió muy poco, porque murió el 24 de enero de 1529. Cuando Cortés la recibe como un regalo, se la entrega a uno de sus capitanes, Alonso Hernández Portocarrero. Ahora como Malintzin, la partícula tzin en náhuatl denota linaje, estirpe, nobleza de cuna…De ahí que ella hablara 2 idiomas; como en la antigüedad en relación con las cortes europeas; era básico por protocolo hablar en las cortes el francés además del materno. Francia, lugar que impuso moda en el vestir, en la literatura, comida, en los gustos por el arte de todo tipo. Ella, doña Marina ” dominaba las formas del discurso y los protocolos propios de la élite. La palabra y la diplomacia fueron sus armas y su vida.”. En esa tarde del fatal 13 de Agosto de 1521; una vez que le dieron de comer ha Cuauhtémoc y a sus acompañantes; porque ellos venían muerto de sed y de hambre, sólo contaron para beber en sus últimos días de resistencia con agua salada y ya no tenían comida. Dispuso Cortés que cada capitán fuera a su sede de poder, y él hacia Coyoacán- este bello lugar frecuentado hoy por paseantes bebedores de buen café, y comedores de churros y quesadillas de huitlacoche, flor de calabaza,…- Cortés asentó sus reales en Coyoacán. Ahí construyó el palacio de Ayuntamiento, la iglesia de Santa Catarina, Juan Bautista. Ah…Y la casa de la Malinche, su casa Colorada, así ella la quería; hoy entre las calles Vallarta e Higuera, del barrio de la Concepción; en la mera esquina. Recuerdo que varias veces pasamos mi tía Alfa Ríos- esposa de don Andrés Henestrosa-; por doña Rina Lazo que ahí vive en la casa de la Malinche, que al casarse con el maestro Arturo García Bustos- alumno de Frida Khalo-; ellos al casarse decidieron buscar una casa en Coyoacán, y van encontrando la Casa Colorada – por el color del tezontle-; van hallando que el dueño era José Vasconcelos que la compró en 1930. Bien, trataron con la hija del maestro Vasconcelos y se la compraron. En esas ocasiones que pasábamos por doña Rina para irnos ha Tláhuac a la fiesta de don Andrés el 30 de Noviembre; que un alumno suyo de la Normal de maestros lo festejaba año con año. Una de ésas veces le pregunté ha doña Rina si por las noches no oía armaduras o voces de Cortés o de doña Marina por las madrugadas, sólo me respondió con su sonrisa siempre amable. Amigos, en esta casa vivió doña Marina con Cortés por el año de 1522 y tal vez hasta fines de 1523; ella en esta unión dio luz a un hijo que se llamó Martín Cortés- colgado en la plaza frente de lo que hoy es la catedral de México porque sus amigos y él, exigieron su derecho al gobierno de México. Cuentan también que en una cena en la casa de la Malinche ofrecida ha Cortés y algunos capitanes suyos; como también su esposa doña Catalina Suárez -la marcaida-; con quien se casó en Santiago de Cuba en 1514. Doña Catalina como es natural mostró intenso celos por la Malinche, vociferando, diciendo cosas que le salieron de su corazón herido por la relación de su marido con la Malinche. Cortés se mantuvo callado, aguantó vara! Sólo que al regresó ha casa, dicen que la mató degollándola. Este hecho formó parte de los recursos que más tarde la corte española consideró para separarlo del poder. La madre de doña Catalina Suárez la demandó. Aunque otra versión es que no esperó llegar ha casa; ahí enfrente la capilla de la Conchita la asesinó. Su demanda ha ser juzgado no prosperó. En parte, es lo que puedo contarles de doña Marina; el otro traductor fue Jerónimo de Aguilar, él fue un náufrago de una embarcación junto con otros 15 hombres y 2 mujeres, esto es en Cozumel. Él, Jerónimo de Aguilar y sus acompañantes fueron rescatados por indígenas del lugar, junto con Gonzalo Guerrero sobrevivieron, no así las 2 mujeres que murieron de tanto moler maíz – Según Bernal Díaz-; Gonzalo Guerrero se juntó con una indígena, tuvo hijos con ella, a su parecer muy lindos! Se adaptó bien ha los naturales que cuando había que guerrear él era el comandante. Al encuentro con Cortés alrededor de 4 de marzo de 1519, se le invitó ha Gonzalo Guerrero ha incorporarse a la expedición encabezada por Cortés, él se negó rotundo. Sólo pidió unos regalos de pedrería baratas para su casique, y que se quedaba por sus hijos y por no parecerle bien la empresa de Cortés; éste relaciona la dureza y decisión con que los naturales se habían enfrentado con él unos días antes. Era porque Gonzalo Guerrero era en parte la cabeza. Gonzalo Guerrero tenía las orejas horadadas, como también el labio inferior; dicen que era natural de Palos, España, puerto donde salió Cristóbal Colón en aquel domingo después de oír misa en el año de 1492. Cortés no reconoció ha Gerónimo de Aguilar como paisano suyo, porque estaba quemado por el sol y usaba un taparrabo para cubrir sus “vergüenzas”, y no hablaba fluido el castellano; hasta que por unas hojas sucias que traía, eran hojas de oraciones, así finalmente lo reconoció español. Lo que me llamó la atención son las palabras de la mujer indígena de Gonzalo cuando Jerónimo quiso convencerlo hablándole en maya ha unirse con Cortés ha su expedición. En tanto ella se acercó y dijo: “mira con qué viene este esclavo a llamar mi marido; íos vos y no cureis de más pláticas.” Continúa…

 

Anterior: https://cutt.ly/KWhR4t2

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *