La Malinche

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Al hablar de esta mujer indígena en esta hora nuestra en el mundo, en medio de una catástrofe mundial que amenaza nuestra salud, con Cubreboca todos! En el mundo; en este año 2021 ha 500 años de la caída de Tenochtitlan en aquel 13 de Agosto de 1521; cuando en la tarde de ese día el invasor español Cristóbal de Olid, piloteaba su bergantin descubre o distingue ha Cuauhtémoc el señor de México que huía con su familia y el grupo de señores con rango militar o espiritual con quienes él gobernaba el gran imperio mexica o azteca que esa tarde llegaba a su fin. Él no niega ser el señor de México  ante el español Cristóbal de Olid: Yo soy el señor de México, le dice:  no hagas daño a mi familia. Llévame con el Malinche. Bien, ya ante Cortés – el Malinche -; él habla, sólo que la traductora es La Malinche, mediante ella, él hablaría al hombre extranjero, poderoso en ese momento crucial o triste de nuestra historia indígena. Aquí en el Istmo llegó la noticia de la caída del señor de México. Nuestro rey era el joven Cosijopi-1502-1563-; hijo de Cosijoeza. Ante la mala noticia los indígenas zapotecas, nosotros hoy, tocaron tambores, flautas de carrizo, percutieron cuerno de venado al caparazón de tortuga; todo el día, toda la noche, por varios días hasta que la música cesó. Entonces los hombres cansados se dispersaron tristes; algunos se sumergieron en la laguna, otros se subieron a los árboles convirtiéndose en pájaros, y los que se sumergieron en la laguna; hoy todavía los hallamos en forma de figuras de barro que llamamos  Binniguláaza: los hombres que dispersó la danza – obra del maestro Andrés Henestrosa editada en 1929 -. Es ella, la Malinche quien escucha ha Cuauhtémoc en esa tarde aciaga del 13 de Agosto de 1521. Es ella la que percibe toda la emoción del señor caído de México, y traduce ha Gerónimo de Aguilar que hablaba maya, lo que su sabía prudencia la aconsejaba.  Porque esta aura imperial que rodeaba a su persona, esa distinción, estirpe de su figura, era por ser hija de un señor que gobernara una comunidad en Coatzacoalcos; destituido o caído en desgracia, por el señor de México, tal vez Axayácatl, padre de Moctezuma; que con esta desgracia, la niña o adolescente  vendida como esclava y con el tiempo, llega ha ser una de las indígenas que el señor de Centla de Tabasco, entrega ha Cortés como regalo, después de ser derrotado por Cortés en la batalla de Centla el 14 de marzo de 1519.  Desde el primer momento hubo empatía, atracción entre ella y Cortés. Ella, la Malinche hablaba maya y náhuatl, por ser hija de reyes hablaba náhuatl; como fue costumbre en las cortes reales europeas, hablar   francés como protocolo en los salones imperiales. Amigos, la Malinche incorporada a la expedición invasora de Cortés; cuando llegan ha Cempoatl, navegando por la  costa del Golfo de México; cerca de lo que hoy es San Juan de Ulúa; tienen conocimiento del casique totonaco  que llamaron el  gordo. El señor de Cempoatl que hablaba náhuatl; es ella la Malinche quien sabe, traduce, da información en náhuatl, tal vez hasta pacta alianza, aduciendo: si ustedes los totonacas se suman a la expedición, quedarán exentos de tributos de los mexicas. Ella no sólo es la traductora de Cortés ; ella es  inteligente, tiene señorío, iniciativa. El poder de la palabra ella lo ostenta, sin ella no hay comunicación. Los indígenas la ven como la señora de México, por eso la llegan ha llamar Malintzin- la partícula Tzin es imperial, sagrado, da estirpe, señorío ha quien la ostenta-. Los españoles no pudieron pronunciar Malintzin; así es que la llamaron doña Marina; y el idioma náhuatl que no tiene la consonante R- según el maestro Arrigo Coen-; terminaron pues los indígenas  llamándola Malina. Doña Marina es una mujer indígena no honrada por los que hicieron la Independencia de México, al contrario, subestimada, deshonrada con adjetivos como traidora a su raza, cuando el vituperio es menor, porque algunos historiadores la llegaron hasta  llamar prostituta. En mi caso como juchiteco, hijo de una indígena zapoteca, nacido en Juchitán donde la mujer es la que manda y gobierna, gracias ha Dios! . Ver las mujeres tecas, luchonas, trabajadoras, sin prejuicios, sin escrúpulos; libres de pensamiento, dueña de idea sentimental universal y seguras de sí mismas; en este Juchitán  donde no hay censura al homosexual; concibiendo el tema sexual como natural. Por ejemplo hace  algunos días comprando iguana para desayunar; el vendedor del periódico pregonaba en voz alta:Lo sorprendieron haciéndose la Manuela en plena calle…Sólo risa oí de las vendedoras de queso, de frijol y de tortillas. Nada! De escándalo de algo pecaminoso y sucio. Amigos, es admirable la imagen o figuras de doña Marina. Una mujer de poder, de discreción, nacida para desenvolverse en estatus alto, político y social. Hay más virtudes que decir de ella; ahora que el gobierno de la CDMX ha quitado la estatua de Colón sobre el  Paseo de Reforma y parece que pondrán ahí la estatua de una mujer indígena. Pienso en forma subliminal en Doña Marina; claro! Las circunstancias de la caída de Tenochtitlan, la derrota de nuestros indígenas ante el invasor español, nos duele, lastima nuestro corazón mexicano. Sólo que ella vio a su padre perder su trono y ella convertida en esclava, y posterior vendida al señor de Centla en Tabasco. Es Natural que haya tenido resentimiento. Me la imagino ante el tlatoani de México en aquel 8 de noviembre de 1519. Y éste ver que esta mujer indígena no se agachó para hablarle y decirle de frente: Es a mí a quien tienes que hablar, decir lo que piensas, quieres…Y yo se lo diré al Malinche que está aquí a mi lado…; imagínense! La cara de Moctezuma, hablar mediante una mujer y luego indígena! Este instante histórico, doña Marina sabía de su posición de poder, sabía de toda la confianza que Cortés le tenía. Ella era Malintzin, la idolatrada por los indígenas, quien hablaba por ellos, quien los protegía. En cuanto a los españoles la trataron con respeto llamándola doña Marina;  en 1522 ya hablaba castellano. Ya no tuvo necesidad de hablar en maya con Gerónimo de Aguilar; éste también quedó resentido con ella, se dio cuenta que no todo lo que ella  dijo y tradujo no fue literal; había discreción u ocultamiento de información y ésta es poder. Amigos, la verdad es que si las mujeres mexicanas de hoy supieran de los hechos o vida de Leona Vicario, Josefa Ortiz de Domínguez, doña Margarita Maza de Juárez…Marie Curie- la que explicó la radiactividad y descubridora de 2 elementos químicos-; si supieran de los trabajos por la educación de las niñas tehuanas por doña Catarina Romero. O leyeran Lisístrata de Aristófanes, mujer líder de mujeres griegas a favor del amor- que los hombres no las abandonaran en su cama de esposa joven, para ir a la guerra-; si las mujeres feministas de hoy no pintarrajearan los cristales, paredes de las calles; lo menos, cuando con pasamontaña van destruyendo monumentos…Si estas feministas conocieran Juchitán, Oax. Verían el poder de la mujer que trabaja a la par con su marido. Y verían el amor y la ternura con que la mujer trata a sus hijos y sobretodo si oyeran las palabras claves en zapoteco  mientras la pareja se entrega natural en el amor y  pasional  en aras de la unión corporal y espiritual de los cuerpos.

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