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5 de Septiembre de 1866

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“En su arrebato, en su delirio, coincidieron con Juárez en aquel amor a la patria todo lo vence, todo lo puede y que en sus aras se debe ofrendar hasta el último aliento.”

“Desde entonces la tierra mexicana se abona con sangre juchiteca, hasta el grado que pueda decirse que no hay panteón de la república en que no esté enterrado un juchiteco muerto por la causa de la república.”

En el centenario de la batalla de Juchitán, del 5 de septiembre de 1866; el lunes 5 de septiembre de 1966, cuando los 3 poderes del gobierno de Oaxaca toman residencia en la ciudad de Juchitán por este único día del centenario. A la hora de la ceremonia después del desfile de las escuelas, el acto o ceremonia se efectúo frente del palacio municipal, éste que construyera el coronel Francisco León y se inaugurara en 1883. La batalla de Juchitán en aquel 5 de septiembre, fue una decisión de los actores de este momento histórico de definición al lado de la república, del liberalismo y de la democracia. No dudaron los tecos en apoyar ha Juárez y estar en contra de Maximiliano,los soldados franceses con su bayonetas imponían el Imperio y la Intervención de Francia para hacerse del gobierno de México, apoyado por la Iglesia y los partidarios de ésta, los Conservadores, quienes fueron al Palacio de Miramar ha ofrecer el Imperio ha Maximiliano de Habzburgo. Él aceptó, desembarcó en el puerto de Veracruz en mayo me parece de 1864 apoyado en 60,000 soldados franceses. Los 2500 con quienes Juchitán, Chicapa, San Blas, Unión Hidalgo, la Ventosa, Ixtaltepec, Espinal se enfrentarían el 5. No así Tehuantepec, donde el traidor Remigio Toledo era el jefe. Los tehuanos estuvieron del lado de Maximiliano y en contra del Presidente Juárez. Amigos, esta batalla del 5 de septiembre era entre dos grupos de hombres enteramente distintos, los franceses bien uniformados, bien armados, disciplinados ; eran famosos como ejército en el mundo. Francia misma llena de cultura, el idioma francés era al que se hablaba en las cortes europeas, era el idioma de reyes y de reinas. En cambio nosotros los indígenas del Istmo, sin arma moderna, sin uniforme, casi descalzos. Sólo que altivos, orgullosos, prestos ha escribir una página en la historia patria, dar una enseñanza de que la libertad se pelea por ella. Más vale defender el territorio y que quede constancia que no hubo rendición, que se murió peleando por un pedacito de México. En ese tenor hablaron los tecos con la embajada de tehuanos que fueron recibidos el 3; llegaron a pedirle a los tecos que para su bien, mejor se rindieran; que el Imperio es ya un hecho, que Juárez qué puede hacer ante un hecho ya consumado, Maximiliano ya gobierna desde el Castillo de Chapultepec, y que ustedes muestren obediencia al Emperador… Es ahí donde les responde el fraile Mauricio López, es ahí donde habla Albino Jiménez- Binu Gaáda-; esta reunión presidida por el jefe político Máximo Pineda; presentes estaban los hermanos Marcos y Amós Matus, Pedro Gallegos, Cosme Damián Gómez, Evaristo Matus…La suerte estaba echada: hacer frente a los franceses, defender el camino de Juárez. Ése fue el acuerdo, pelear. En la mañana del 5 de septiembre de 1866 llovió; los franceses entraron procedente de Ixtaltepec el día 4, los tecos no pudieron con sus 400 hombres comandados por el coronel chiapaneco Crisóforo Canseco; porque el refuerzo a los tecos para esta batalla vino de Tabasco y Chiapas,es más el registro de lo acotencido está en las hojas de rendición de cuentas al chiapaneco bisabuelo del futuro mártir don Belizario Domínguez. Este triunfo fue también una seguridad en no incursión del ejército francés al sureste de México; aseguró la posición del gobernador de Oaxaca y la fortificacion de los liberales en el Estado. Amigos, en esta hora difícil de nuestras vidas por la Pandemia; parte de lo vivido en estos últimos días, ya forma parte de la historia en este Juchitán nuestro, recuerdo hace 2 años como hoy, fui invitado ha decir una breve crónica de este día, en la escuela primaria Juchitán; me acompañó don Rogelio Gómez Peralta – fallecido no más de 2 meses-; así hará 4 años el 4 de octubre, iniciamos un conjunto de visitas ha varias escuelas primarias, desde la que está en la Séptima Justo Sierra-, como la que se ubica en la Colonia Colón, así como el Centro escolar Juchitán, como la de 5 de septiembre… La Ing. Sandra Gómez Palacios, el Lic. Mariano Pineda, ahí estuvimos en una sucesión de visitas para hablar sobre la batalla 5 de septiembre a los niños. Ah!…Estuvimos también en la escuela Daniel C. Pineda- escuela Peralta-. Hoy, en este 5 de Septiembre del 2021, días difíciles para el mundo; aún desde nuestra triste situación, escribir una palabra que recuerde la historia patria, no quita la emoción ni tampoco de adornar nuestra casa con una bandera que ondée al viento; que nos recuerde en este día que vayamos por los tamales de mole, el chocolate y ha darle! Que es día de fiesta, día de recordar que la victoria de los tecos animó ha Porfirio Díaz triunfar en octubre en Miahuatlán, luego la Carbonera, para terminar él con la victoria del 2 de Abril. Triunfo de las armas mexicanas sobre el ejército francés. Así terminar esta etapa de Intervención y del Imperio con el fusilamiento de Maximiliano, Miramón y Mejía, en el cerro de las campanas aquel 19 de Junio de 1867. Ha propósito entre el pelotón que fusiló Maximiliano estuvo como soldado, Aureliano Blanquet, aquel que fuera militar acérrimo porfirista y aprehendiera al presidente Francisco I. Madero en el patio del Palacio Nacional, en aquel 19 de febrero de 1913. Diciéndole Madero: Eres un traidor! La Decena Trágica estaba en marcha desde la embajada gringa dirigida por el embajador de E.U. Henry Lane Wilson. Esta parte de la historia ya saben cómo terminó. Le pongo punto final a este texto deseándoles un feliz domingo, y no dejen de usar su cubreboca y nada de Cheskos. Chao!

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