- Editorial

No bajaremos la guardia

Recorrer juntos el año que se extingue ha sido sin duda alguna una experiencia incesante. Desde aquí saludamos a todos deseándoles una feliz navidad y un próspero año nuevo. Si el creador divino nos lo permite,  también seguiremos juntos este nuevo año que se avecina.

Este el que se va ha sido sin duda alguna un año de grandes experiencias. De acuerdo al calendario judío 2018 fue el año de la justicia y Dios cumplió con su palabra, porque en el caso de nuestro país nos hizo ver grandes cambios que traerán indudablemente grandes transformaciones al país.

Vivimos elecciones históricas y el resultado de ello es el nuevo gobierno que avanza con Andrés Manuel López Obrador con contundentes e impactantes acciones que poco a poco van definiendo el rumbo del país.

Es tan inquietante como sorprendente los pasos que se dan. Lo que en realidad espera el pueblo de México es que acabe todo aquello que ha significado retroceso para que se dé entrada un tiempo de verdadera transformación, de paz y prosperidad para los mexicanos.

Es cierto, para algunos se acabaron los privilegios, pero para otros se abren nuevas oportunidades, aunque el México real dista mucho de sentir los cambios que hoy se anuncian. En primer lugar porque se requiere de más tiempo y en segundo lugar porque hay resistencias en aquellos cuyos intereses se ven afectados. Lo malo es que la corrupción sigue permeando en muchas áreas donde el viejo régimen tiene sus tentáculos y sus hombres todavía gobiernan. Por otro lado, el rostro de la inseguridad no ha cambiado, la violencia no mengua, sigue siendo este el México con una guerra civil que ya lleva más de una década y no ha podido cambiar para desgracia de quienes se ven afectados por las consecuencias de las tremendas acciones de la delincuencia organizada. Los daños colaterales se siguen registrando como siempre. En el México de hoy, un México bárbaro, el miedo sigue apoderándose de todas las familias.

Dentro de este marco, los medios de comunicación van a tener que desempeñar un papel determinante para convocar a la concordia, el respeto a la vida, a los derechos humanos y a la reconciliación social. No era su papel pero ya es hora de cambiar los roles; sino lo hacemos todos la iglesia no podrá por si sola llamar al respeto y al amor a la humanidad.

Por supuesto que mucho harán las futuras autoridades que como en Oaxaca tendremos a partir del día primero de enero del próximo año, nuevas autoridades que seguramente vienen fuertes, entusiasmadas, llenas de vigor y con muchas ganas de hacer las cosas que durante el proceso de la campaña política prometieron, atendiendo así un catálogo de prioridades, de viejas demandas de una población que quiere transformaciones con acciones congruentes y sobre todo, con mucha transparencia y honestidad.

En el istmo saludamos a las nuevas autoridades, pero también reconocemos a aquellas que hicieron todo de su parte para cumplirle a la gente. Los que no quisieron hacerlo, será la historia quien los llame a juicio por no hacer bien las cosas. En este momento, el tiempo apremia, las necesidades son muchas y los retos son tantos, por eso, como el nuevo gobierno de México, las futuras autoridades municipales deben echarle ganas para que desde el primer día se actúe en consecuencia.

Desde nuestra trinchera, la trinchera de Punto Crítico seguiremos pendientes de los movimientos que se den y de la actitud que asuman las autoridades, los legisladores, los gobernantes, para que como testigos de este tiempo sigamos cumpliendo con nuestro papel de informar verazmente, señalando, criticando y denunciando lo que está mal.

Es nuestro deber hacerlo sin bajar la guardia. Así hemos caminado y así continuaremos siempre, porque la vocación y el servicio a la sociedad así lo exigen.

Dentro de este marco, hoy hacemos un alto para agradecer a nuestros lectores y anunciantes, por la confianza que nos han tenido. Gracias a todos, porque con ustedes crecemos y hacemos acto de presencia.

Por ello felicitamos a la sociedad en general y hacemos votos porque el próximo año sea de bendición y prosperidad para todas las familias mexicanas.

 

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